viernes, 4 de diciembre de 2015

Un corazón agradecido

Relata el evangelista Lucas que entrando Jesús a una aldea, le vinieron al encuentro diez leprosos, los cuales se pararon de lejos y alzaron la voz diciendo: Maestro, ten misericordia de nosotros.... y como El vio, les dijo: id, mostraos a las autoridades.
Aconteció que yendo ellos, fueron limpios de su enfermedad, entonces uno de ellos, como se vio sano, volvió glorificado a Dios, y cayendo sobre su rostro a sus pies le dio gracias. Jesús le dijo entonces: ¿no eran diez los que fueron sanados? ¿ y los nueve donde están?
Sin duda aquellos leprosos habían oído la fama de Jesús, como sanaba  a los enfermos, daba vista  a los ciegos, levantaba a los muertos y limpiaba a los leprosos.
La angustia y pena de estas personas eran grandes, no solo por la terrible enfermedad que padecían, sino porque a causa de ella, eran separados de sus familiares y aislados de todo lo que era caro a sus vidas, ¡que situación triste!, enfermos, desgraciados, solos, esperando la muerte en un lugar desolado.
Así es la figura de nuestro estado espiritual lejos de Dios, ellos buscaron  a Jesús para ser sanados de su triste enfermedad, creyeron que solamente Él podía lmpiarlos y pusieron ante Él toda su miseria.
Lo que también sobresale de este relato es la ingratitud de 9 de los enfermos, que después de haber recibido el beneficio, se fueron sin darle las gracias.
Amiga, todos los días recibimos bendiciones sin números de las manos de Dios, pero el Señor Jesucristo se dio a si mismo por ti y por mi.
El quiere llenar tu vida de alegría y sosiego, quiere darte vida eterna. ¿Aceptaras la obra de amor y le darás las gracias o seras de los que le rechazan?
Medita y toma la mejor desición.

Ruby Nunn.

martes, 6 de octubre de 2015

Nuestros pensamientos mas íntimos

Dios conoce nuestros pensamientos mas íntimos. Cuando decimos algo pero guardamos otra cosa en nuestro corazón, cuando ocultamos nuestros verdaderos sentimientos, Dios lo sabe, a Él no le podemos engañar. Él conoce toda nuestra vida y nos dice en su Palabra: Nada hay oculto que no haya ser manifestado.
En realidad eso es muy inquietante, porque todas tenemos en nuestras vidas algún episodio que no quisiéramos  que se supiera, verdad?
Pero amiga, hoy tengo buenas noticias para todas. Leemos en la Biblia: La sangre se Jesucristo nos limpia de todo pecado, así es,la sangre que Jesús derramo en la cruz del Calvario tiene el poder de limpiar nuestras faltas ante Dios. El pago con su vida nuestra deuda con Dios, como Justo murió por nosotros los injustos para llevarnos ante su Padre y nos preguntamos: ¿tenemos algo para hacer? Si, tenemos que arrepentirnos de nuestros pecados, de haberle ofendido con nuestras transgresiones, nuestra indiferencia y que no nos permite llegar a su santa presencia, pero ademas debemos aceptar por fe el perdón que Dios nos ofrece por medio de su Hijo.  Recuerda al ladrón que estaba al lado de Jesús en el momento de su crucifixión, reprendió al otro por sus injurias al Salvador y, declarándose culpable de su muerte,le pidió humildemente: acuérdate de mi cuando vinieres en tu reino.  No solo reconoció su culpabilidad sino también que Jesús era el Rey de los judíos que volvería triunfante a reinar en la tierra, así como en el cielo.
La respuesta de Cristo fue:Hoy estarás conmigo en el paraíso. Maravilloso, verdad? Así obra Dios en la vida de todo aquel que se arrepiente y recibe por fe el regalo del perdón y la salvación de su alma.¿Sera tu alma salvada?

martes, 8 de septiembre de 2015

La mayor necesidad

Todas tenemos necesidad de sentirnos seguras. Anhelamos seguridad para nosotras mismas y para todos aquellos seres que amamos.
Ocupamos mucho tiempo y energías tratando de asegurarnos un presente firme y un futuro cierto, libre de complicaciones; buscamos la seguridad de diferentes maneras, en relaciones personales estables, en un ingreso seguro, en conservar la salud, en mejorarla dentro de lo posible, en proveernos de todo lo necesario para vivir sin aprietos ni falencias.
Pero por más que nos esforcemos, lo cierto es que somos incapaces de controlar nuestro futuro.
Las amistades, los ingresos, la salud, son cosas muy importantes en nuestra vida, pero no permanecen para siempre. La única seguridad que perdura se encuentra en Dios.
¿Sabes por qué? Porque solamente Él puede darnos paz, protección y amor, porque envió a su Hijo, el Señor Jesucristo a morir por nosotros, y luego de tres días resucitó a fin de que podamos gozar de la seguridad que trasciende los límites de nuestra corta o larga vida aquí en la tierra y llega a la eternidad.
En estos momentos todo lo que gira a nuestro alrededor nos asusta, nos entristece y nos deprime, pero es necesario que recordemos que nuestro paso por este mundo es pasajero, lo eterno será cuando lo dejemos y tengamos nuestro encuentro con Dios.
Por eso es indispensable que busquemos a Jesús, que aceptemos su sacrificio a nuestro favor, que tengamos la seguridad del perdón de nuestros pecados y la seguridad de la vida eterna en los cielos.
Amiga querida, la seguridad de un lugar preparado para ti en los cielos te hará vivir con paz, aun en medio de las dificultades de esta vida pero recuerda que es necesario que tengas un encuentro personal con tu Salvador Jesús.

lunes, 3 de agosto de 2015

¿Quién nos separará del amor de Cristo?

Dice la Biblia en el capítulo 8 de Romanos:
"El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.
¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.
Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro."
Si Dios dio hasta a Su Hijo por tu vida y la mía, ¿cómo podemos dudar de que nos vaya a dar todo lo que necesitemos? Material, emocional, mental, espiritualmente, TODO. Él está atento a nuestro corazón y lo conoce bien.
Tantas veces lo leímos, lo recitamos, lo cantamos... Pero de tanto conocerlo, a veces pareciera que perdiera su fuerza...
¡A entenderlo y vivirlo!

V.P.C.

jueves, 2 de julio de 2015

El Perdón

Cuando somos perdonados nos sacamos una carga de encima, tanto si es por algo cometido, como por una deuda que nos agobia.¡Que bien nos sentimos cuando recibimos el perdón!. De la misma forma, nos sentimos bien cuando somos nosotras quienes perdonamos, aunque a veces nos es mas difícil perdonar cuando fuimos ofendidos injustamente, pero finalmente sentimos bienestar y alivio. Tenemos que reconocer que, ante Dios, somos las ofensoras, habiéndole desobedecido tantas veces y en tantas maneras. Él es como un padre amoroso que nos da consejos y ordenes para nuestro bien, pero muchas veces transgredimos. Todos los seres humanos somos así por naturaleza y desde nuestra infancia cometemos desobediencia, algunas sin consecuencias mayores, pero otras que ponen en riesgo nuestra vida. Así como siendo niños tuvimos que pedir perdón a nuestros mayores por alguna falta cometida y todo volvía a la normalidad, de la misma forma, cuando vamos a Dios pidiendo perdón por nuestras faltas. El nos perdona.
Amiga querida, debemos decirte que el pecado es una falta muy difícil de borrar que tiene consecuencias eternas, por eso fue necesario que el Justo,inocente,y santo diera su vida y derramara su sangre para que todos los que nos  arrepentimos pudiéramos ser perdonados.
No hay otra manera de obtener el perdón, pero dijimos al comienzo del mensaje: ¡Que bien nos sentimos cuando estamos perdonados! Es como empezar a vivir de nuevo, la reconciliación que nos permite vivir una nueva vida feliz.
Amiga querida, si quieres tener en tu vida esta hermosa experiencia del perdón, acércate por la fe a la cruz de Cristo y pídele perdón por tus pecados. Dice el Señor: El que a Mi viene no le echo fuera.

Carmen Mirad.

miércoles, 3 de junio de 2015

La Ley de Dios

  Todo país tiene su constitución o Declaración de derechos y deberes de cada ciudadano, y las autoridades deben hacerlas cumplir y respetarlas, a cada uno sin distinción. Cuando esto no se cumple, y lamentablemente ocurre con frecuencia, mucha gente reclama públicamente por justicia. Es notable también que algunos, mas impacientes, se toman la justicia por su mano, cometiendo así otra injusticia. Dios nos dice en su Palabra que no hay justo ni aun uno, que todos los seres humanos, de una u otra forma, cometemos injusticia, a lo que El llama "pecado", y nos ha dado leyes para cumplir que son Los Diez Mandamientos, pero...¿ los cumplimos? El Señor Jesucristo los resumió en dos:"Amaras al Señor tu Dios de todo corazón y a tu prójimo como a ti mismo", pues cumpliendo estos dos cumplimos toda la ley de Dios.  Notemos que esta ley de Dios es la ley del amor, hacia Él y hacia nuestros semejantes.  ¡Que distinto seria el mudo si así fuera!. Reconozcamos que estamos lejos de cumplir esos dos mandamientos y que, delante de Dios, todos somos injustos y pecadores. Solamente hubo una persona  que vino a este mundo en forma sobrenatural, y cumplió la ley de Dios completamente. Es el Hijo de Dios, el Señor Jesucristo, que nació de una virgen y vivió haciendo bienes, amando a todos sus semejantes por igual, demostrando su deidad sanando enfermos, resucito muertos, calmando tempestades y perdonando pecados. Finalmente murió como un malhechor, siendo justo, para salvarnos de eterna perdición a nosotros los injustos.              

   Amiga el Señor Jesús te pide solamente que creas en El y le dejes entrar en tu vida.El hará de ti una nueva persona, Dice la Biblia: las cosas viejas pasaron, ahora todas son echas nuevas...

Carmen Mirad

jueves, 28 de mayo de 2015

Jesucristo vino a buscar y a salvar lo que se había perdido

“Después de que Jesús bajó de la montaña, mucha gente lo siguió. De pronto, un hombre que tenía lepra se acercó a Jesús, se arrodilló delante de él y le dijo: - Señor, yo sé que tú puedes sanarme. ¿Quieres hacerlo?
Jesús puso la mano sobre él y le contestó:- ¡Quiero hacerlo! ¡Ya estás sano! Y el hombre quedó sano de inmediato.” Mateo 8.1-3.
Habiendo terminado de enseñar en lo alto del monte, el Señor bajó a poner en práctica el amor de Dios, eso que Él mismo había enseñado. La biblia dice que muchos fueron a su encuentro, entre ellos un hombre con lepra, una de las enfermedades más terribles, temidas y contagiosas de la antigüedad. Este hombre vino a Cristo con una actitud de humildad y se arrodilló ante Él en búsqueda de su ayuda. Él sabía que Jesús era el único que podía sanarlo, y la Biblia cuenta que así lo hizo.
Jesús podría haberse quedado sentado tranquilamente en la cima del monte, pero bajó porque quiso ir a buscar al leproso. Jesús podría haberse quedado en el cielo, pero bajó a la tierra porque quiso buscarnos a vos y a mí. Él curó al instante y con sólo extender Su mano una enfermedad física. Así también tiene el poder para limpiarnos a vos y a mí de todas las cosas que ensucian nuestra vida y desagradan a Dios. Pero fijate algo mas: No sólo Cristo tiene el poder de hacerlo, ya que eso no sería suficiente. También QUIERE! El hombre sólo tuvo que reconocer que sólo no podía sanarse y pedir ayuda, y la mano de Cristo no tardó en actuar.
Dice la Biblia en Juan 6.37 “Al que a mi viene, no le echo fuera.” Él QUIERE, Él TE ESPERA. ¿Vos querés? Él invita

V. P. C.

jueves, 14 de mayo de 2015

La oración

La oración tiene muchos beneficios:

QUITA LA PREOCUPACIÓN Y TRAE PAZ : "No se preocupen por nada. Más bien, oren y pídanle a Dios todo lo que necesiten, y sean agradecidos. Así Dios les dará su paz (...)" (La Biblia - Filipenses 4.6 y 7 TLA)

POR MEDIO DE ELLA PODEMOS PEDIR Y OBTENER RESPUESTA : "Pidan a Dios, y él les dará. Hablen con Dios, y encontrarán lo que buscan. Llámenlo, y él los atenderá. Porque el que confía en Dios recibe lo que pide, encuentra lo que busca y, si llama, es atendido." (La Biblia - Mateo 7.7 y 8 TLA)

Y COMO SI FUERA POCO... ¡ALEGRA EL CORAZÓN DE DIOS! :"El Señor (...) se complace en la oración de los justos." (Proverbios 15.8 NVI)

¿TE PUSISTE A PENSARLO? ¿QUE DIOS SE GOZA EN QUE VOS Y YO LE HABLEMOS?

ORÁ!! ORÁ MUCHO! ES PURO BENEFICIO 
"Oren sin cesar" (La Biblia - 1ra Tesalonicenses 5.17 NVI)

V.P.C.

jueves, 7 de mayo de 2015

¿Dónde está tu tesoro?

"No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar. PORQUE DONDE ESTÉ TU TESORO, ALLÍ ESTARÁ TAMBIÉN TU CORAZÓN."
La Biblia (Mateo 6.19-21 NVI)
Lo primero que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en "tesoros terrenales", son los bienes materiales. Cualquier cosa que pueda atesorar acá, es corruptible, me la pueden robar, se me puede perder. Pero también hay cosas no materiales que pueden ser para mi tesoros terrenales: Una carrera universitaria, un trabajo, familia, amigos... Cosas que son buenas, pero que aún el diablo puede destruir. Por el contrario, Jesús nos anima a hacer tesoros espirituales en el cielo, donde nuestras "posesiones" mas preciadas estarán aseguradas contra la polilla, el óxido y el ladrón, y guardadas por Dios. Dijo el Apóstol Pablo: "Porque sé en quién he creído, y estoy seguro de que tiene poder para guardar hasta aquél día (cuando estemos en el cielo) lo que le he confiado." (2 Timoteo 1.12).
Otra cosa que llama la atención, es cómo a Jesús le agrada ser buscado y amado ¡por nosotros!. Nos pide que hagamos tesoros en el cielo, porque donde esté nuestro tesoro, allí estará también nuestro corazón. Quiere que nuestro corazón esté con Él! Y lo mejor de todo, es que nosotros también somos tesoros para Él. Dijo Dios en Malaquías 3.17: "Y serán para mí especial tesoro." Este es el único amor eterno, que siempre, siempre, va a ser correspondido. El único amor que nunca jamás puede fallar. Emoticono smile
¿Cuáles son las cosas que estoy atesorando? ¿Son mis tesoros terrenales, o eternos? Soy un tesoro especial para Dios, Él me ama. ¿Amo yo a Dios? ¿Es Él mi mayor tesoro?

V.P.C.

jueves, 23 de abril de 2015

La sal

"Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor? Ya no sirve para nada." (Mateo 5.13)
Jesús dedica solo dos frases a hablar de la sal, que abarcan sólo un versículo. En palabras sencillas, dice que sus seguidores somos la sal de la tierra, pero que si nos volvemos insípidos, perdemos nuestra función.
La sal es un condimento fundamental en las comidas, aún en muchas preparaciones dulces. Si una comida no tiene sal, por mas que tenga los mejores ingredientes, siempre va a saber insípida. ¿Es mi vida sal para la vida de las demás personas? ¿Es una vida ordenada, gozosa, que refleje la persona de Dios? ¿Los demás quisieran tener mi vida porque es "sabrosa", o doy la imagen de una vida "insípida"? Una pequeña cantidad de sal puede salar mucha comida. Así también, pequeñas palabras o acciones guiadas por Dios pueden llegar muy lejos.
En la antigüedad, como no había heladeras, la función principal de la sal era preservar los alimentos para que no se echaran a perder. Así nosotros, los hijos de Dios, debemos hacer nuestra parte en "conservar" a nuestro prójimo. Ayudarlo si sufre o tiene alguna necesidad, levantándolo si cae, animándolo
si está triste. Hay miles de formas de mejorar el día de una persona con pequeñas acciones.
En nuestros días, la sal no cumple tanto una función conservadora, sino mas bien como condimento. Su función es realzar el sabor de los demás alimentos, que todos juntos forman un plato. La sal sola no es una comida! Tiene que tener algo para salar. Ahora pienso, acá hay otra aplicación para mi vida, generalmente mas difícil que la anterior: Ser sal no sólo implica darle ayuda al que lo necesite, en una acción "conservadora". También implica resaltar esas buenas cualidades que tengan los que me rodean. Fomentando, animando, acompañando al otro, puedo desde mi lugar hacer que sea una mejor persona, un mejor hijo o hija de Dios.
LAS FORMAS DE SER SAL EN LA VIDA DE LOS DEMÁS SON INFINITAS. Dependen de la medida en la que me deje guiar por Dios, de mi disposición, de mi amor, de mi creatividad. Seguro a cada uno se le pueden ocurrir mil maneras de mejorar el día (Y la vida!) de las demás personas. Entonces ¿Soy sal en la vida de otros? ¿Qué puedo hacer hoy para ser un poco mas "salada"? Si la sal se vuelve insípida, ya no sirve para nada. Pero una pequeña cantidad de sal, puede cambiar por completo una comida!
Sin dudas Dios nos puede usar para hacerle bien a otros si nos ponemos en sus manos. Esa es nuestra meta y desafío! 

V.P.C.

miércoles, 22 de abril de 2015

Llamando a sus discípulos

Mateo 4.19: "Vengan, síganme --les dijo Jesús--, y los haré pescadores de hombres." (Otra versión: "Jesús les dijo: «Síganme. En lugar de pescar peces, les voy a enseñar a ganar seguidores para mí.»")
Jesús llama a los primeros cuatro de sus discípulos. Primero, a Pedro y Andrés, y después, a Jacobo y Juan. Jesús no los llamó desde lejos, y tampoco mandó a alguien a llamarlos, sino que bajó hasta la playa, al lugar donde ellos estaban, a llamarlos personalmente. ASÍ NOS LLAMA DIOS A NOSOTROS, EN EL MISMO LUGAR DONDE NOS ENCONTREMOS. Los cuatro pescadores estaban en un día normal haciendo lo suyo, que era algo bueno y lícito como lo es el trabajo. Pescaban y arreglaban sus redes. Sin embargo, ante el llamado del Señor, ellos decidieron seguirlo tomando una decisión mucho mejor. La Biblia dice que, en el caso de Pedro y Andrés, "Ellos, dejando al instante las redes, le siguieron", y en el caso de Jacobo y Juan, "ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron". La primer lección es la RESPUESTA INMEDIATA DE OBEDIENCIA AL LLAMADO DE JESÚS que ellos tuvieron. La segunda, es que HAY QUE DEJAR COSAS ATRÁS. A veces, son cosas que no convienen. Otras, son cosas lícitas, pero que pueden causar, si estamos muy pendientes de ellas, que nos distraigamos de la obra a la cual Dios nos llama. Esas cosas pueden ser diferentes en cada uno. Pedro y Andrés dejaron sus redes, su fuente de trabajo. Jacobo y Juan dejaron su barca y a su padre, su sustento y su familia. ¿QUÉ TENGO QUE DEJAR YO PARA IR EN POS DE JESÚS? ¿QUÉ ME ESTÁ DISTRAYENDO PARA QUE NO LO SIRVA COMO DEBO?
Los cuatro dejaban su vida conocida y rutinaria para echarse a andar por un camino incierto y desconocido para ellos ¿CONFÍO YO EN EL SEÑOR, Y LO SIGO AUNQUE NO SEPA QUÉ PUEDE VENIR EN MI VIDA?
El llamado de Jesús fue hermoso: "Vengan en pos de mi, y yo los haré pescadores de hombres." El llamado fue:
- Una invitación a un cambio radical de vida.
- Fue adaptado por el Señor a términos familiares para ellos, para que pudieran entender. Les habló de pesca, comparándolo con la predicación. Así nos habla claramente también a nosotros.
- Fue una invitación a seguirlo. No les dijo "vayan", sino "Vengan, síganme". Siempre que Él nos pide algo, nos marca el camino con su ejemplo primero.
- Fue un desafío a llevar el mensaje de salvación a un mundo en oscuridad: "Pescar" hombres y mujeres para vida eterna.

V.P.C.

viernes, 10 de abril de 2015

La bendición del agua

Sabemos que la lluvia fertiliza los campos, refresca el ambiente, llena los ríos y los arroyos, limpia el aire y las calles de las ciudades y nos da energía y alegría de vivir. Sin duda es una bendición de Dios y cuando falta, la tierra se convierte en desierto, donde casi es imposible la vida.
Cuando en la antigüedad Dios quería castigar a su pueblo por sus desobediencias, les enviaba una época de sequía hasta que clamaban a Él y les enviaba la benéfica lluvia que hacía la vida más agradable.
La composición de nuestro organismo y el de todos los seres vivos tiene un gran porcentaje de agua y existiría la visa sin su presencia. Se ha comprobado que nuestro organismo resiste aproximadamente un mes sin comer, pero solamente unos pocos días sin beber agua, ¡así de importante es el agua para el ser humano!
También las bendiciones de Dios se pueden comparar a la lluvia, en primer lugar está el perdón y la reconciliación que obtenemos por medio de Jesucristo y su obra redentora. Dios nos perdona de todas nuestras transgresiones lo que Él llama pecado, cuando nos arrepentimos y pedimos perdón, aceptando el sacrificio de nuestro salvador a nuestro favor. Dice la Biblia: Él Justo murió por los injustos para llevarnos a Dios.
Una vez restaurada nuestra comunicación con Dios, tenemos la bendición del diálogo con nuestro Padre, ya que hemos sido adoptadas como hijas, podemos estar en su santa presencia y pedirle todo cuanto necesitamos y deseamos, y cuando partamos de este mundo a la eternidad, sabemos que estaremos para siempre con Él.
El Señor Jesucristo dijo: En la casa de mi Padre muchas moradas hay, voy pues a preparar lugar para vosotros...y vendré otra vez para que donde Yo estoy, vosotros también estéis.

Carmen Mirad. 

jueves, 12 de marzo de 2015

Edificando sobre la Roca o sobre la arena

Mirando por televisión las grandes inundaciones que hay en varios países, con la perdida de vidas y la ruina de casas y bienes, viene a mi memoria la parábola de los dos cimientos que el Señor Jesucristo enseño cuando estaba en este mundo. El había declarado: Todas las cosas que quieran que los hombres hagan con ustedes, así también hagan ustedes con ellos..  y termina diciendo: Cualquiera que oye estas palabras y las hace les comparare a un hombre prudente que edifico su casa sobre la roca. Descendió la lluvia, vinieron los ríos y soplaron los vientos que golpearon contra aquella casa, pero no cayo porque estaba fundada sobre piedra. Pero continuo diciendo: Cualquiera que oyendo estas palabras no lo hace, le comparare a un hombre insensato que edifico su casa sobre la arena y también descendió la lluvia, soplaron los vientos y vinieron los ríos, y dieron con ímpetu sobre esa casa que cayo y fue grande su ruina. El Señor Jesús es muy gráfico cuando compara nuestras vidas con una casa, pues así como esta, se va edificando día a día con nuestros hechos, pero lo que mas quiso resaltar en sus palabras fue el fundamento, y te pregunto: ¿Donde estas construyendo tu vida? Si la fundaste sobre la roca que es el mismo Señor Jesucristo y sus enseñanzas tendrás un fundamento solido y aunque vengan las tempestades y los problemas de la vida, que seguramente llegaran, podrás resistir porque estas  bien fundada, pero si por el contrario, tu vida se fundamenta sobre la arena movediza de este mundo, los problemas y conflictos harán desmoronar tu vida... y sera grande tu ruina. Cristo te da dos opciones, seguirle o rechazarle, el cielo o el infierno, el bien o el mal... ¿que elegirás? 

Carmen Mirad. 

sábado, 28 de febrero de 2015

Los años de tu vida

Hola amiga. Que bueno es que podamos compartir estos próximos minutos.
¿Cuantos son los años de tu vida ? Esta pregunta se la hizo Faraón, rey de Egipto, al patriarca Jacob cuando su hijo José se lo presento. La respuesta fue: los años de mi peregrinación son 130 años, pocos y malos han sido los años de mi vida... Una conclusión triste y melancólica, ¿verdad ? 
A nosotras, sobre todo cuando ya hemos cumplido algunos años, no nos gusta que nos pregunten la edad, pero de todas formas tenemos los años que hemos vivido y aunque no podamos decir como Jacob que fueron pocos y malos, por regla general cuando cruzamos la barrera de la ancianidad, sentimos el peso de la edad y los "achaques" que la acompañan.  Como dijo el salmista: Los días de nuestra edad son 70 años, y así en los mas robustos son 80 años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan y volamos...                                                                          
Así es amiga, tenemos que enfrentar la realidad: nuestra vida en esta tierra es pasajera; tanto si somos jóvenes y fuertes, como si hemos llegado a la ancianidad, deberíamos hacernos una pregunta: ¿ a donde volara mi alma? Sabemos que todos los seres humanos tenemos un alma que tiene mucho valor para Dios. El Señor Jesucristo hizo esta pregunta a sus contemporáneos: ¿Qué aprovechará al hombre si ganara todo el mundo y pierde su alma?, o sea, que vale mas nuestra alma que todo el mundo, ¿sera porque es eterna, mientras este mundo tendrá fin?   Dios dio lo mejor que tenia para salvarlo, pero no nos lo impone, nos lo ofrece por gracia, sin que tengamos que pagar nada. Dice la Biblia: Porque por gracia somos salvos por la fe y esto no de vosotros, pues es un don de Dios.   Amiga, toma hoy una decisión, no hay otro camino.  

Carmen Mirad.          

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viernes, 27 de febrero de 2015

Consejos para el Matrimonio

Muchos empezamos nuestro matrimonio creyendo que lo sabemos todo y que será como un cuento de hadas en donde todo sucede por arte de magia, pero no es así.

Al irse sumando los años de matrimonio empezamos a acomodarnos y dejamos de hacer cosas que son muy importantes y esto empieza a afectar enormemente la relación con tu pareja. Damos muchas cosas por sentado y nuestras prioridades empiezan a cambiar peligrosamente. La relación con nuestros hijos, familia, trabajo, ministerio, etc. nos pueden distraer y podemos desenfocarnos en lo que respecta a la relación con nuestro cónyuge.

Mencionaré algunos principios básicos que nunca debemos olvidar ni restarle tiempo o importancia, pues forman parte de los pilares que ayudan a sustentar y fortalecer la relación de una pareja durante su vida matrimonial:

1. El Respeto: Si no puedes aceptar a tu cónyuge tal y como él es, no podrás jamás respetarlo. La clave de lograr respetarlo está en que lo aceptes y lo ames tal y como él es. Si además de la aceptación das un paso más allá y pones tu mirada en sus virtudes más que en sus debilidades, entonces despertará en ti la admiración hacia él, acrecentando así, el respeto que le tienes.

2. Comunicación: Aprende y esmérate en tener una buena comunicación con tu pareja. Muchas veces tú dices algo con una intención y se interpreta de otra forma y esto sucede a veces por no buscar las palabras correctas para transmitir tu mensaje. O hay ocasiones en que tú recibes el mensaje equivocado y tu pareja no supo darse a entender. Es importante que comprendamos que cada quien tiene un estilo diferente de comunicación por lo que procurar aprender el lenguaje de nuestro cónyuge para funcionar y comunicarnos de la mejor manera posible, ayudará a que la relación florezca cada día más.

Recuerda que la comunicación que mantengas con El Señor y con tu pareja, son clave para un buen matrimonio.

3. El Perdón: Este es uno de los más importantes pues es algo que debemos de practicar genuinamente y continuamente hacia nuestra pareja. El perdón te da libertad para seguir amando a tu cónyuge y funcionar en todas las áreas de tu vida. Recuerda que perdonar es una decisión y aunque no sea fácil, conforme va pasando el tiempo se convierte en un hábito y en un estilo de vida. Recuerda lo que Jesús nos dice en Mateo 6:14: “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonara también a vosotros nuestro Padre celestial.”

4. Tu intimidad: Cuando inicias tu matrimonio es toda una aventura y conforme el tiempo pasa, vienen los niños y con ellos más responsabilidades. Procura no descuidar la atención a tu esposo ni robarle el tiempo que le corresponde a él. Cuida tu apariencia personal, tu estado emocional y administra tu tiempo para que puedan disfrutar plenamente de sus momentos de intimidad. “No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia.” (1 Corintios 7:5)

5. Sacerdocio y Sujeción: Es sumamente importante que tanto la esposa como el esposo conozcan cuál es el papel y el orden que Dios ha establecido para cada uno dentro del matrimonio. El entregarte por completo a tu esposo sin condiciones o temores te hace que puedas conducirte en tu vida libremente. Como dice la Palabra en Efesios 5:21 y 22 Someteos unos a otros en el temor de Dios, dice también que las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor y que los maridos amen a sus mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella.

El verdadero gozo en el matrimonio proviene de dar, no de recibir, pues el modelo que Dios nos da del mismo, es sobre la relación de Jesús y su Iglesia, en la que el dar y la entrega mutua es lo que la caracteriza.

Cada uno de estos principios son una expresión de amor y ayudan a que el mismo crezca, madure y se fortalezca, por lo que es fundamental que te esfuerces en cultivarlos o mejorarlos en tu matrimonio para que puedas ver la perfecta voluntad de Dios en tu vida y puedas disfrutar plenamente de tu relación matrimonial.

Fuente: De Amiga A Amiga