lunes, 2 de octubre de 2017

Bacterias resistentes

En un diario de San Francisco, EEUU, apareció una noticia importante e inquietante a la vez y decía: Muchas bacterias que provocan enfermedades como neumonía y otitis en los niños, se desarrollan con vertiginosa rapidez en variedades tan resistentes que ya no se las puede combatir con los medicamentos existentes.
Con este panorama un sombrío porvenir es inminente, le llamaríamos “período post-antibiótico” donde habrá que existir amenazados por muchas enfermedades sin remedios para combatirlas.
Pero todavía peor que esto es que muchas personas están atacadas por el grave mal del pecado y poco a poco se hacen resistentes al remedio que Dios les ofrece gratuitamente que es el evangelio de su gracia.
Se ha desarrollado una bacteria llamada “incredulidad” que nos inquieta porque estamos ante una sombría perspectiva para toda la humanidad.
Dios, quien es muy paciente, no quiere que ninguno perezca y aún invita a todas sus criaturas a reconciliarse con Él por medio del único remedio efectivo que borra nuestros pecados: la sangre de su Hijo Jesús.
Es un bálsamo para nuestro espíritu recordar un párrafo de la Biblia que dice: Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Querida amiga, ¿quieres apropiarte de ese maravilloso remedio para tu alma?
Cree en el Señor Jesucristo y serás salva, hoy es el día de salvación y debes aprovecharlo.
Que Dios te bendiga.

lunes, 11 de septiembre de 2017

¿Cómo ves a Jesús?

El mundo, hoy más que nunca, necesita a Jesús.
Su presencia es amor, su mirada es justicia, su mano es ternura, su corazón es protección y consuelo, su vida es salvación.
Pero lamentablemente muchas veces el orgullo del ser humano lo deja olvidado y si alguna vez lo recuerda, sólo piensa en Él como un hombre más, admirable sí, pero nada más, sin detenerse a ver que aún hoy su grandeza y su poder permanecen para siempre y su figura vive por los siglos iluminando las vidas y los corazones de aquellos que lo aceptan como Dios y Salvador.
En cierta oportunidad un niño se asomó por la ventana de su casa, enclavada en un valle.las primeras luces teñían el cielo límpido y sereno. Sus ojos inquietos se asombraban ante la imponente belleza del paisaje, cuando de pronto, se volvió a su padre y le dijo: -mira papá, la montaña es como yo, somos de la misma estatura. El padre comprensivo, no intentó explicarle lo absurdo de su afirmación, pues no entendería la influencia de la distancia entre ambos, pero lo acompañó hasta el sendero que llevaba al monte. A medida que se iban acercando, la montaña adquiría una dimensión insospechada, una majestuosa grandeza…hasta que por fin, cuando llegaron a sus pies, el niño comprendió qué equivocado estaba.
Así sucede con Jesús, amiga. Es posible que haya quienes mirando una imagen digan: -es un hombre…
Si tú piensas así, no quiero discutir tus ideas, sino solamente rogar que el Espíritu Santo de Dios te saque de ese estado de orgullo y te lleve “cerca de Cristo”, pues tengo la seguridad que irá tomando nuevas dimensiones hasta que lo conozcas realmente tal cual es.
Sólo a sus pies le reconocerás como el Salvador y el Dios Omnipotente que llenará el vacío de tu alma.


sábado, 12 de agosto de 2017

¿Dónde está vuestra fe?

Una pregunta que brotó de los labios del Señor Jesús es un toque de atención que nos llama a reflexionar y luego a definirnos.
El Señor estaba cruzando el lago de Genezareth cuando una tormenta amenazó con hacer naufragar la barca en que viajaban. Ante el temor de sus discípulos, Jesús reprendió al viento y a las olas, que milagrosamente obedecieron a su voz y cesaron en su furor. Entonces, dirigiéndose a aquellos hombres temerosos les dijo: ¿Dónde está vuestra fe?
Muchas veces nos toca atravesar en la frágil barca de nuestra existencia, un mar agitado de tempestades exteriores e interiores. Éstas últimas son tal vez las que más nos abaten, nos postran y deprimen. Llámense tentaciones, algún estado de confusión o una conciencia que nos atribula.
¿Dónde o a quién recurrir? Sentimos que a menos que ocurra un milagro, nuestra vida naufragará. Es entonces cuando la fe puede devolvernos la calma y podemos arribar a la otra orilla con seguridad.
Muchas personas piensan que no tienen fe y otras que la han perdido.
El error más común es pensar que todo depende del tamaño de la fe, pero nos hemos olvidado de lo principal: la verdadera dimensión de Dios.
El secreto consiste en que una fe tan diminuta como un grano de mostaza debe apoyarse en un Dios grande y eterno.
¿Dónde está tu fe, amiga? ¿Te lo peguntaste? ¿Es en una religión, en tus opiniones personales, en opiniones ajenas? Apoya tu fe en Dios y su Palabra. Sólo quien descansa en el amor de Dios, que envió a su Hijo por ti y por mí, hallará la paz y seguridad.

viernes, 2 de junio de 2017

VIDA QUE AGRADA A DIOS

                      LECTURA BÍBLICA S. JUAN  15: 1- 11

“YO SOY LA VID, VOSOTROS LOS PÁMPANOS EL QUE PERMANECE EN MI Y YO EN ÉL, ÉSTE LLEVA MUCHO FRUTO, PORQUE SEPARADOS DE MI NADA PODÉIS HACER.” S. JUAN 15:5

Hermanas nosotras somos pámpanos de la vid verdadera que es  Cristo.

Parte uno. Objetivo
Como pámpanos, ¿Cuál es nuestro objetivo? La respuesta es  llevar fruto, mas fruto, mucho fruto. Llevar una vida fructífera.
 Al fruto que nuestro Señor se refiere es al Fruto del Espíritu, a su carácter reflejado en la vida de sus seguidores (Gálatas 5:22) Estos frutos son  AMOR, GOZO, PAZ, PACIENCIA, BENIGNIDAD, BONDAD, FE, MANSEDUMBRE, TEMPLANZA.  Si en cada detalle de  nuestra vida, si en cada actitud, cada deseo, cada palabra, cada acción  se manifiesta  el carácter de Cristo, indudablemente vamos  a estar  cumpliendo con este objetivo de llevar una vida fructífera. Hemos sido salvadas y debemos permanecer  en la  vid no para servir de adorno, sino para dar mucho  fruto.
¿Estás cumpliendo con el objetivo? ¿Estás  reflejando en tu vida el  carácter del Señor Jesús, el Fruto del Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza?

Parte dos. Requisitos para llevar una vida fructífera:
Limpieza. v. 2
Dios en ocasiones tiene que quitar algunas distracciones, personas, bienes materiales, etc…  que hacen que perdamos de vista nuestro objetivo como hijas de Dios. Hermanas, el proceso de limpieza, muchas veces nos trae sufrimiento  ya que  nos cuesta despegarnos de aquellas cosas a las cuales priorizamos, antes que a Dios. Déjame decirte  que debe traernos gozo, somos limpiadas para que seamos santificadas y llevemos mucho fruto. Probablemente  durante este proceso no entendamos el por qué Dios nos quita aquello tan importante en nuestra vida, pero al pasar el tiempo, manteniéndonos  en dependencia  suya y al  mirar hacia atrás podremos decir: ahora entiendo que Dios me estaba podando para que pudiera llegar a ser lo que soy hoy, un pámpano que lleva mucho fruto para honra y gloria del Señor.
¿Qué utiliza Dios para limpiarnos? Dios utiliza su palabra, con ella nos anima, nos enseña, pero también nos corrige.

Permanencia.  v. 4
EL PÁMPANO  NO DA FRUTO POR SI SOLO, SINO QUE DEBE PERMANECER EN LA VID, COMO CRISTIANAS DEBEMOS PERMANECER EN CRISTO PARA DAR ABUNDANTES FRUTOS ESPIRITUALES.
Permanencia no es  solo ir a cada reunión, estar involucradas en actividades, sino  es  permanecer en su amor, permanecer en la obediencia a su Palabra, es permanecer en comunión íntima de manera diaria con Él.
Los pámpanos dan fruto no por si mismo, sino por todos los nutrientes que le son transferidos por medio de la Vid.
¿Permaneces unida a la Vid? Si no estamos perfectamente unidas a Él, en cada segundo de nuestra vida, no será posible que esa vida sea una vida fructífera con la cual Dios sea honrado.

Dependencia: Separados de Él nada podemos hacer v. 5
 Sin Cristo no tenemos  fuerza, ni capacidad para llevar fruto por sí mismas. Nosotras muchas veces  dependemos de otras vides, como por ej.: cosas que intentamos tener, popularidad, talento personal, o nos empeñamos  en hacer cosas  conforme a nuestras fuerzas, a nuestra lógica, pero…  separadas de Cristo y sin una total dependencia de Él,  vamos rumbo a sucumbir ante el menor problema o tentación.
Debemos tomarnos  un tiempo como hijas de Dios y  analizarnos.
¿Realmente estamos dependiendo de la Vid Verdadera en todo?  Cristo es el sustento para la vida.

 Obediencia v. 10
    Nunca podremos  crecer,  ni vivir una vida fructífera, que  sea agradable a  Dios,  si no  decidimos obedecer a toda su Palabra. Para poder obedecerla debemos leerla, estudiarla y tener un corazón dispuesto  a cumplir  con todos los preceptos de  Dios.

Recuerda que el fracaso en nuestras vidas se da cuando hacemos  las  cosas según nuestras fuerzas, sin dependencia del Señor. Nuestra vida fructífera no debe depender de las circunstancias, debe ser una constante en nuestra vida como cristianas, debe ser nuestro estilo de vida ¿Qué estilo de vida vas a elegir? ¿Dependerás del Señor Jesús a pesar de las circunstancias? ¿llevaras frutos que dignifiquen su Nombre?

L. D L.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Tiempo de nacer, y tiempo de morir

Hay una hora de la que nadie quiere hablar, y parece que con ello podemos llegara evitarla, pero bien sabemos que no es así y que, tarde o temprano, tendremos que afrontarla. Es la hora de la muerte.
Vivimos como si fuéramos a vivir para siempre y aunque la muerte pase a nuestro lado, quizás toque alguna persona querida, seguimos viviendo como si a nosotros no nos fuera a llegar nunca.
Pensarás que es un tema lúgubre pero no es así, es necesario que dediquemos algunos momentos a pensar en lo que es real. Todo lo demás pasará, aún los sentimientos que caracterizaron nuestra vida.
Hay personas que pasan su vida odiando, engañando, criticando o mintiendo y todo eso terminará en el momento de la muerte; otras, quizá con mejores sentimientos, viven amando, respetando, sembrando buenas obras y demostrando esas cualidades que son dignas de ser vividas, pero también esto terminará al fin de la existencia, aunque un buen recuerdo quede en las mentes de otras personas.
Sin embargo, y pese a que nada de todo esto nos resulta desconocido, nos pasamos la vida haciendo planes para el futuro que no sabemos si lograremos llegar a vivir, pero descuidamos totalmente la vida que nos espera después de esa hora crítica de la muerte, porque me imagino que no eres de aquellos que piensan que todo termina con ella.
Es entonces donde empieza una existencia que nos dará dicha o perdición eterna, de acuerdo a lo que aquí hayamos elegido.
Y te pregunto: ¿qué elegirás tú? Hoy estás a tiempo de cambiar el rumbo y esperar la muerte con esperanza de vida. La Biblia dice: El que cree en el Hijo de Dios tiene vida eterna.

lunes, 3 de abril de 2017

En el tiempo de Dios

Tú eres como yo, debajo de las actividades propias de la vida, detrás de todo aquello que constituye nuestra vida física y natural, tenemos anhelos insatisfechos que hasta el presente no se cumplieron, no es verdad?
Este pensamiento lo tuve mientras leía un salmo. A poco de andar por sus líneas, me ubiqué en el mismo corazón de ellas, como si sintiera las palpitaciones del dulce trovador porque era muy similar a mi pensamiento, y seguramente al tuyo.
Dice así: Despierta, ¿por qué duermes Señor? Despierta… no te alejes para siempre. ¿Por qué escondes tu rostro y te olvidas de nuestra aflicción y de la opresión nuestra? Esa fue la pregunta que se escuchó en una aldea llamada Betania. Allí vivían las horas más amargas dos hermanas, María y Marta. El Señor no había respondido a su llamado de auxilio, llegó cuando su hermano Lázaro había muerto. Las dos mujeres sentían como si su amigo Jesús estuviera dormido…
¿Es esta tu experiencia hoy, querida amiga?
La respuesta es NO, Cristo no duerme, espera con amor, aguarda con gracia a que el tiempo llegue a su punto, la crisis a su final, para venir al auxilio de quienes claman con fe. Piensa que Él te ama con intensidad divina. Por ti murió en la cruz del Calvario y está esperando que te decidas a ir a Él por medio de la fe en su sacrificio.
Jesucristo, el Hijo de Dios, está en el timón de la historia, guiando a sus hijos y deseando dirigir la tuya también.
El destino final será el cielo y aquí en esta tierra será la mejor compañía.
Permítele que lo haga y déjate llevar en sus brazos de amor.

domingo, 19 de marzo de 2017

Acerca de la maldad del corazón humano

Einstein, uno de los hombres más sabios de la humanidad dijo en una ocasión: Es más fácil modificar la composición del plutonio que el espíritu malo de un individuo, no es el poder de una bomba atómica lo que nos atemoriza, sino el poder de la maldad del corazón humano y su fuerza explosiva para el mal.
Seguramente este científico conocía muy bien de qué estaba hablando cuando mencionaba el plutonio y la bomba atómica, y sin duda, la gran mayoría de quienes escuchamos esto no sepamos ni siquiera de qué se trata, pero todos por igual podemos saber lo que Dios opina del corazón del ser humano, porque en Su Palabra dice claramente: Engañoso es el corazón y perverso, más que todas las cosas.
Sí, amiga querida, en la Biblia leemos que de dentro del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, las envidias, las maledicencias y todo pecado, pero hay una fuerza que sobrepasa al poder de la maldad humana y es el poder del amor de Dios que sobrepasa toda nuestra maldad y nos abarca, por más alejados que estemos
de la presencia de nuestro Creador. No puedo conocer tu estado espiritual, no sé si te sientes muy o poco pecadora, no estoy capacitada para ello como ninguna persona en este mundo, pero puedo decirte con toda la seguridad que Dios da en su Santa Palabra que Él te amó de tal manera que dio a su Hijo, el Señor Jesucristo, para que si crees en Él, tengas vida eterna.
Amiga querida, recibe hoy a Jesucristo en tu corazón, no pierdas más tiempo, solo así tendrás la salvación de tu alma y el perdón de tus pecados.

domingo, 5 de febrero de 2017

El mensaje de un joven

En el boletín informativo de una escuela, un joven dejó un mensaje que decía así: Nos llaman una generación sin moral, pero somos honestos. Somos una generación sin ideales porque no podemos creer en nada; somos una generación sin futuro, una generación sin sentido.
Lamentablemente esta descripción es una realidad para muchos de nuestros jóvenes, pero lo que más nos sorprende es como termina este escrito: …no sabemos qué hacer, no sabemos quien nos defiende, y ¿dónde hay alguien que se preocupe por nosotros?
Todas estas preguntas tienen una sola respuesta: JESUCRISTO.
Porque cuando alguien se acerca a Jesús, no importa la edad que tenga, si conoce cual fue el propósito de Dios al enviar a su Hijo, el Señor Jesucristo a este mundo, y comprende el significado del sacrificio hecho en la cruz del Calvario, puede entender que desde la fundación del mundo, hubo Alguien que se preocupó de todo lo que Él había creado.
El Señor Jesús desea que todos los que están trabajados y cargados se acerquen y depositen su fe y confianza en Él, porque es la única manera de encontrarle sentido a la vida, saber quienes son y cual es su futuro.
Amiga querida, hoy el Señor Jesús te ofrece cambiar tu presente que te hace sentir desvalorizada y confundida, y revelarte todas las incógnitas que llenan tu mente, si tan solo te acercas a Él con sinceridad de corazón, reconociendo tu necesidad de perdón y salvación.
Dios tiene preparadas bendiciones muy preciosas para los que ponen su existencia en sus manos, las cuales pueden permitirte darle un sentido a tu vida, llenarte de gozo y darte la seguridad de una vida eterna en los cielos. No demores tu decisión y serás bendecida y feliz.